Medios de Comunicacion

Apología al voto nulo

Fernando García Naddaf, La Tercera

Cuando estamos cerca de la segunda vuelta muchos levantan la idea del mal menor para votar.

Es decir, votar por Piñera para que se vaya la Concertación, o su versión opuesta, votar por Frei para que no salga la derecha. Los dos son votos tácticos.

Efectivamente, uno puede votar por táctica, estrategia, pero también por convicción.

El segundo es una acción valórica, no le importa cálculo o probabilidad. Tiene sentido por sí misma: voto "x" porque comparto una visión de mundo. En teoría, mientras más votan por "x", más los gobernantes serán reflejo de la visión mayoritaria.

Es la idea al origen de la democracia.

Por eso, cuando votamos "tácticamente", hay efectos en la esencia de la práctica democrática. No hay que equivocarse.

Una imagen: al día siguiente de la elección, Piñera o Frei saldrá por los balcones de la Moneda. Elevará los brazos al cielo y agradecido dirá "el pueblo habló", "creyó en mi proyecto". No dirá, "gracias a ustedes, que votaron por mí, que soy el mal menor". Los candidatos elegidos se "vestirán" de sus convicciones pero no de sus tácticas.

Quien gobierne lo hará en nombre de una mayoría que votó por él, y se empoderará de esos votos para aplicar medidas que desde ese momento serán legítimas. Pero hay un efecto más grave.

Mientras más se vote por el mal menor, la voluntad popular, la opinión de la mayoría más se hace difusa y se esconde tras los cálculos y la utilidad de los votos. ¿Cómo conocer la voluntad si todos las escondemos tras nuestras estrategias? La voluntad de la mayoría quedará oculta.

¿En nombre de quién entonces gobernará el futuro presidente?

Al otro lado, los candidatos también han optado por la táctica y desechado el valor en sí mismo para definir sus posiciones. Han maximizado sus estrategias para buscar afanosamente más votos.

Por un lado y otro, los candidatos y los electores esconden lo que piensan, sus ideas de mundo.

Es así que cuando se vota por Piñera, ¿por cuál Piñera se hace? ¿Por el libremercadista o por el partidario de bonos y el AUGE? ¿Por el partidario de la píldora o por sus aliados que se oponen a ella? ¿Por quienes quieren cambiar el binominalismo o perpetuarlo?

¿Y cuando se vota por Frei? ¿Se hace por neoliberales como Velasco o por los estatistas de la coalición? ¿Por quienes luchan por la libertad de elección en materias sexuales o por conservadores como Fernández en el Tribunal Constitucional? ¿Por quienes quieren reformas políticas profundas, como asambleas constituyentes, o por quienes quieren seguir viviendo de las estructuras sin ánimo de cambiarlas?

En este escenario "táctico", el valor de la argumentación política y la deliberación quedan en segundo plano. Al hacerlo, son las visiones de mundo, la crítica y el razonamiento liberador, fundamentos de la democracia, los que quedan postergados. De ahí la necesidad de reencontrarse con el espíritu profundo y con sentido de la participación política y ejercer el voto mucho más por convicciones que por males menores.

El voto táctico, deja a la deriva a la política, al arbitrio populista de gobernantes que disponen de toda herramienta legitimatoria para fundamentar cualquier decisión. En el actual estado de situación, cuando todos levantan razones tácticas, es lo que ocurrirá necesariamente en el próximo gobierno.

¿Qué hacer cuando no se comparten las visiones de mundo de los candidatos? ¿Es posible escapar de las jaulas de la estrategia que degrada la práctica política? Reivindicatoriamente se eleva la opción de la "no opción", el voto nulo.

Anular o dejar en blanco son actos que no se hacen cómplices de proyectos no compartidos, al tiempo que no se resta de la participación comunitaria. No se hace cargos de cálculos, ni de probabilidades de otros. No se hace cargo de las victorias ni las derrotas de los otros.

El voto nulo y el blanco son los únicos que, cuando no se comparten las visiones de mundo de los candidatos, se elevan como la única acción política afirmativa válida, que libremente no se hace instrumento de nadie y que tampoco aspira a mucho. Es un acto ético en si mismo igual que la democracia."

----------

Artículo Original: http://bit.ly/6ItGr7

Escribe un comentario

¿Quieres usar tu foto? - Inicia tu sesión o Regístrate gratis »
Comentarios de este artículo en RSS