Samuel Andrés Benavides Herrera

El arte de la mentira en política.

Por Samuel A. Benavides H.
*Bachiller en Ciencias Políticas y Administrativas.
<span style="font-weight:bold;">Presentación.</span>
El presente ensayo pretende contestar una serie de interrogantes en torno a la mentira, desde el conocimiento y su ocultación, hasta la compatibilidad de la mentira con la verdad en política, su objetivo es presentar una opinión personal sobre el tema, abriendo paso a reflexiones en torno a dos conceptos que se mantienen hasta la actualidad vigentes en el discurso y actuar político.
<span style="font-weight:bold;">Conocimiento y la ocultación.</span>
Existe en la mentalidad de las sociedades que el conocimiento es poder, y que efectivamente su realización a trabes de estudios y trabajos se puede llegar a concretar esta afirmación, ahora bien, el que el conocimiento en si sea un poder in extensa tiene sus limitaciones, en efecto, el conocimiento puede en algún grado detentar el poder de quien lo maneje, esto nos hace reflexionar sobre los limites del poder y su implicación a la hora de concretar acciones, sean estas, de sociedad como el relacionarse, o elegir alguna cosa a diferencia de otra, y por otro lado el control del poder desde la perspectiva de la toma de decisión política.
Las personas tienden a desarrollar conocimiento por las recompensas simbólicas o materiales generadas por estás, es un tema de decisión y acción, a través de lo que se y lo que estoy dispuesto a conocer, bien es sabido que los tomadores de decisiones pueden eventualmente generar pactos nacionales sin la necesidad de generar acuerdos con la ciudadanía sobre temas de conjunto, en este puente se hace necesario preguntarse, el como lo hacen, como llegan a esos niveles si finalmente no son los mejores en todos los temas ni manejan todos los conocimientos técnicos, de aquí llega el concepto de lo oculto.
Todas las sociedades, sean abiertamente secularizadas o no, tienden a representar un saber que algunos tienen por derecho y dominio propios en su núcleo, y pueden detentar de su uso, en pro o en contra de las necesidades y pensamientos de las personas miembros de la sociedad, pueden ser por historias, cuentos, mitos y elaboradamente religiones las que representen este saber filantrópico o simbólico y que hace que algunos se subordinen en otros por valores impuestos o moralidades que trascienden las opciones y se transforman en tradiciones, en culturas e identidades.
Pero, ¿Por qué es preciso ocultar cierto tipo de conocimiento?, es una reflexión un tanto compleja a la hora de tratar de saber que conocimiento es en verdad conocimiento y cual solamente es saber.
El conocimiento es la capacidad del ser humano de poder efectuar de forma eficiente cierto tipo de técnicas a raíz de la experiencia con relación al uso efectivo de la inteligencia, por otro lado el saber es lo que se observa de cierto hecho y se puede interpretar, transformar y construir hacia otras formas.
En política, como consecución de poder o el proceso de alcázar ciertas cuotas de esté, necesariamente se utiliza el conocimiento para llegar a ciertos fines, acuerdos nacionales, políticas públicas y ciertos contratos o pactos de sociedad que se escapan de naturalezas lógicas y procesos, aforrándose a los limites de la legalidad y trabajando con la lógica de costo beneficio, es tradicional que la mentira sea parte del actuar político, tanto en la esfera pública como en la privada, en los discursos, y hasta con amigos y familiares, la mentira es la base necesaria de las relaciones sociales, ya que en esta se evalúa si la persona tiene o no conocimiento, es parte de lo que llamamos naturaleza y que va a ser una opción que no podemos dejar de utilizar, sino no podríamos vivir en sociedad.
<span style="font-weight:bold;">Ilusiones y mentiras.</span>
Al continuar nuestra observación vemos que las personas necesariamente necesitan de mentiras para poder subsistir con otros de nuestra misma especie, ellos lo otros representan las aspiraciones, sueños, lo que llamamos ilusiones, el querer ser y tener en algún momento para poder controlar la fuente de felicidad o sufrimiento, ¿Qué rol cumple en la sociedad las ilusiones y las mentiras piadosas? Creo que es un tema de relevancia el poder contestar a esta interrogantes, por que si bien ya pudimos llegar a un acuerdo en que las personas necesitan de mentiras para poder obtener conocimiento y poder desarrollar un acercamiento entre los otros de la misma especie, también genera en la sociedad la necesidad de generar ilusiones, para desarrollarse y mentir piadosamente para poder limitar las pasiones que es estos casos es una de las corrientes de la acción social.
El ilusionarse depende de las practicas personales, de las pulsión de nuestro propio sentimientos, finalmente de la razón al elegir este proceso y las pasiones que nos impulsan a alcanzar cierto objetivo y que en la realidad objetiva nos hacen realizar actos que no están fuera de lo que podríamos llamar el mentir piadoso, creo que es una necesidad de las pasiones generada por las ilusiones de querer obtener alguna beneficio o cuota simbólica o material de una construcción abstracta de necesidades que no podemos en si controlar por la carga emocional que conlleva pero que al mentir piadosamente limita nuestro logro.
<span style="font-weight:bold;">Felicidad y sufrimiento.</span>
El secreto, creo que todas las sociedades, como relaté en el principio de este ensayo, necesitan de organizaciones que persigan ciertos fines y que en la práctica detentan un secreto, este que se expresa no solamente en la mentira ya que esta es resultado o no del secreto, sino de el poder ocultar fragmentos de información, saberes y conocimientos que sean necesarios e imprescindibles para las sociedades, el poder del conocimiento, se basa exclusivamente en el control del secreto, en ciertas organizaciones de corte esotérico o filantrópico, se trabaja esta relación de poder del conocimiento, de las sensibilidades y de lo oculto, las sociedades que no son miembros de estros grupos discretos o herméticos si es que aun los hay, se pueden mover en percepciones, para un miembro el secreto está siempre con el en todo su camino, para un observador no perteneciente, se puede transformar en una necesidad el pertenecer, no por lo que puede representar socialmente, sino por la carga simbólica del secreto que no deja de manifestar una opción, un camino, del cual nada se tiene en cuenta y del cual dependen movimientos de poder, influencias y hasta acciones políticas y económicas, muchas personas tienden a generar cómplices y conspiraciones de estas sociedades o grupos selectos no por que no las comprendan o no sepan de alguien que es miembro, sino por el valor simbólico del secreto del contras del poder que hay detrás de estos saberes que en ciertos casos no son más que vistosos atuendos, símbolos grandilocuentes y manuales que se pueden encontrar el obras y mitos de filosofía clásica y que se representan en acciones de los mismos miembros, se allí el secreto, de allí la felicidad de quienes logran ser miembros y sufrimiento se es que al ingresar no responde a las altas expectativas, a la ilusión primera y a la abstracción de necesidad creada que no responde con la realidad y que puede contradecir la moralidad y el sistema de valores del individuo.
<span style="font-weight:bold;">Veracidad y Mentira.</span>
Políticamente hablando se plantea una paradoja tan natural y tan contradictoria que hace a os hombres en las esferas pública y privada hacer y deshacer con las decisiones del campo político, ¿la actividad política gira, primordialmente en torno a la veracidad o en torno a la mentira? Me inclinaría a pensar que de buenas intenciones se llena la boca el clérigo pero de malas acciones las que hay detrás del seminario, así también el político necesita de veraces realidades para saber en que puede mentir y en que no, creo que la veracidad es el primer paso, es el contexto en el cual el político realiza su análisis de agregar y quitar para poder concretar una mentira que socialmente agrada pero que en la practica no representa a nadie.
De la actividad política, ciertamente gira en torno a la mentira, mentira generada por la ambición, y por fines personales que pueden ser mezquinos o no, que pueden ir encaminados a construir cosas buenas y provechosas, pero que en la práctica no es necesariamente más que una receta de cocina bien hecha a la cual se le puede agregar más dulce o más amargo si es que se logra agradar el paladar del cliente, la veracidad es una construcción absoluta como fin en si mismo que tiene su última manifestación el dejar de pensar y sentir por un objeto abstracto que no se podrá llegar, ya que necesariamente somos hijos de la mentira, una que puede construir y que nos anima a tomar decisiones hacia nuestro beneficio y que lucha con la idea de verdad.
<span style="font-weight:bold;">Política y verdad.</span>
¿La política y la verdad van por caminos opuestos o son compatibles?, creo que aunque existen varias dosis de mentira en el actual político, existen también formas de verdad, que se expresan en a persona, en una construcción de cierto equilibro de cierta guerra entre estás, pero que como bien se sabe, es la forma de construir ya que de la paz solamente se espera el nihilismo, la inmovilidad.
Política y verdad, van de caminos compatibles, esto por que necesita la primera de a segunda para saber en que limite puede o no mentir, hasta que punto se puede expresar cierto discurso, cierta política pública y hasta cierto comentario en la cámara de representantes.
Creo que las personas dicen con sinceridad las cosas, pero nunca con verdad, por lo que el valor verdad necesariamente va acompañado de un estándar a la hora de tomar alguna decisión importante de orden político.
<span style="font-weight:bold;">Mentira y verdad.</span>
Finalmente ¿Cuándo es conveniente en política ocultar la verdad y por consiguiente, mentir deliberadamente? Siempre es necesario mentir en política, ahora deliberadamente no es una variable que se pueda ver muy seguido a no ser que sea demasiado necesaria, en si los políticos o la clase política, engaña, oculta y hasta crea secretos, pero el mentir deliberadamente es una técnica demasiado arriesgada, por que se juega el desprestigio de la persona y el fin último de preservar el poder que se tiene.
Cuando es conveniente, cuando se realizan todas las partidas del juego necesarias para lograr crear un sistema estructurado de decisiones y se pueda desarrollas sin más algún recurso discursivo que en la práctica no detenga la aprobación, mantención o derogación del poder.Por Samuel A. Benavides H.

Por Samuel A. Benavides H.

*Bachiller en Ciencias Políticas y Administrativas.

 

Presentación.

 

El presente ensayo pretende contestar una serie de interrogantes en torno a la mentira, desde el conocimiento y su ocultación, hasta la compatibilidad de la mentira con la verdad en política, su objetivo es presentar una opinión personal sobre el tema, abriendo paso a reflexiones en torno a dos conceptos que se mantienen hasta la actualidad vigentes en el discurso y actuar político.

 

Conocimiento y la ocultación.

 

Existe en la mentalidad de las sociedades que el conocimiento es poder, y que efectivamente su realización a trabes de estudios y trabajos se puede llegar a concretar esta afirmación, ahora bien, el que el conocimiento en si sea un poder in extensa tiene sus limitaciones, en efecto, el conocimiento puede en algún grado detentar el poder de quien lo maneje, esto nos hace reflexionar sobre los limites del poder y su implicación a la hora de concretar acciones, sean estas, de sociedad como el relacionarse, o elegir alguna cosa a diferencia de otra, y por otro lado el control del poder desde la perspectiva de la toma de decisión política.

 

Las personas tienden a desarrollar conocimiento por las recompensas simbólicas o materiales generadas por estás, es un tema de decisión y acción, a través de lo que se y lo que estoy dispuesto a conocer, bien es sabido que los tomadores de decisiones pueden eventualmente generar pactos nacionales sin la necesidad de generar acuerdos con la ciudadanía sobre temas de conjunto, en este puente se hace necesario preguntarse, el como lo hacen, como llegan a esos niveles si finalmente no son los mejores en todos los temas ni manejan todos los conocimientos técnicos, de aquí llega el concepto de lo oculto.

 

Todas las sociedades, sean abiertamente secularizadas o no, tienden a representar un saber que algunos tienen por derecho y dominio propios en su núcleo, y pueden detentar de su uso, en pro o en contra de las necesidades y pensamientos de las personas miembros de la sociedad, pueden ser por historias, cuentos, mitos y elaboradamente religiones las que representen este saber filantrópico o simbólico y que hace que algunos se subordinen en otros por valores impuestos o moralidades que trascienden las opciones y se transforman en tradiciones, en culturas e identidades.

 

Pero, ¿Por qué es preciso ocultar cierto tipo de conocimiento?, es una reflexión un tanto compleja a la hora de tratar de saber que conocimiento es en verdad conocimiento y cual solamente es saber.

 

El conocimiento es la capacidad del ser humano de poder efectuar de forma eficiente cierto tipo de técnicas a raíz de la experiencia con relación al uso efectivo de la inteligencia, por otro lado el saber es lo que se observa de cierto hecho y se puede interpretar, transformar y construir hacia otras formas.

 

En política, como consecución de poder o el proceso de alcázar ciertas cuotas de esté, necesariamente se utiliza el conocimiento para llegar a ciertos fines, acuerdos nacionales, políticas públicas y ciertos contratos o pactos de sociedad que se escapan de naturalezas lógicas y procesos, aforrándose a los limites de la legalidad y trabajando con la lógica de costo beneficio, es tradicional que la mentira sea parte del actuar político, tanto en la esfera pública como en la privada, en los discursos, y hasta con amigos y familiares, la mentira es la base necesaria de las relaciones sociales, ya que en esta se evalúa si la persona tiene o no conocimiento, es parte de lo que llamamos naturaleza y que va a ser una opción que no podemos dejar de utilizar, sino no podríamos vivir en sociedad.

 

Ilusiones y mentiras.

 

Al continuar nuestra observación vemos que las personas necesariamente necesitan de mentiras para poder subsistir con otros de nuestra misma especie, ellos lo otros representan las aspiraciones, sueños, lo que llamamos ilusiones, el querer ser y tener en algún momento para poder controlar la fuente de felicidad o sufrimiento, ¿Qué rol cumple en la sociedad las ilusiones y las mentiras piadosas? Creo que es un tema de relevancia el poder contestar a esta interrogantes, por que si bien ya pudimos llegar a un acuerdo en que las personas necesitan de mentiras para poder obtener conocimiento y poder desarrollar un acercamiento entre los otros de la misma especie, también genera en la sociedad la necesidad de generar ilusiones, para desarrollarse y mentir piadosamente para poder limitar las pasiones que es estos casos es una de las corrientes de la acción social.

 

El ilusionarse depende de las practicas personales, de las pulsión de nuestro propio sentimientos, finalmente de la razón al elegir este proceso y las pasiones que nos impulsan a alcanzar cierto objetivo y que en la realidad objetiva nos hacen realizar actos que no están fuera de lo que podríamos llamar el mentir piadoso, creo que es una necesidad de las pasiones generada por las ilusiones de querer obtener alguna beneficio o cuota simbólica o material de una construcción abstracta de necesidades que no podemos en si controlar por la carga emocional que conlleva pero que al mentir piadosamente limita nuestro logro.

 

Felicidad y sufrimiento.

 

El secreto, creo que todas las sociedades, como relaté en el principio de este ensayo, necesitan de organizaciones que persigan ciertos fines y que en la práctica detentan un secreto, este que se expresa no solamente en la mentira ya que esta es resultado o no del secreto, sino de el poder ocultar fragmentos de información, saberes y conocimientos que sean necesarios e imprescindibles para las sociedades, el poder del conocimiento, se basa exclusivamente en el control del secreto, en ciertas organizaciones de corte esotérico o filantrópico, se trabaja esta relación de poder del conocimiento, de las sensibilidades y de lo oculto, las sociedades que no son miembros de estros grupos discretos o herméticos si es que aun los hay, se pueden mover en percepciones, para un miembro el secreto está siempre con el en todo su camino, para un observador no perteneciente, se puede transformar en una necesidad el pertenecer, no por lo que puede representar socialmente, sino por la carga simbólica del secreto que no deja de manifestar una opción, un camino, del cual nada se tiene en cuenta y del cual dependen movimientos de poder, influencias y hasta acciones políticas y económicas, muchas personas tienden a generar cómplices y conspiraciones de estas sociedades o grupos selectos no por que no las comprendan o no sepan de alguien que es miembro, sino por el valor simbólico del secreto del contras del poder que hay detrás de estos saberes que en ciertos casos no son más que vistosos atuendos, símbolos grandilocuentes y manuales que se pueden encontrar el obras y mitos de filosofía clásica y que se representan en acciones de los mismos miembros, se allí el secreto, de allí la felicidad de quienes logran ser miembros y sufrimiento se es que al ingresar no responde a las altas expectativas, a la ilusión primera y a la abstracción de necesidad creada que no responde con la realidad y que puede contradecir la moralidad y el sistema de valores del individuo.

 

Veracidad y Mentira.

 

Políticamente hablando se plantea una paradoja tan natural y tan contradictoria que hace a os hombres en las esferas pública y privada hacer y deshacer con las decisiones del campo político, ¿la actividad política gira, primordialmente en torno a la veracidad o en torno a la mentira? Me inclinaría a pensar que de buenas intenciones se llena la boca el clérigo pero de malas acciones las que hay detrás del seminario, así también el político necesita de veraces realidades para saber en que puede mentir y en que no, creo que la veracidad es el primer paso, es el contexto en el cual el político realiza su análisis de agregar y quitar para poder concretar una mentira que socialmente agrada pero que en la practica no representa a nadie.

 

De la actividad política, ciertamente gira en torno a la mentira, mentira generada por la ambición, y por fines personales que pueden ser mezquinos o no, que pueden ir encaminados a construir cosas buenas y provechosas, pero que en la práctica no es necesariamente más que una receta de cocina bien hecha a la cual se le puede agregar más dulce o más amargo si es que se logra agradar el paladar del cliente, la veracidad es una construcción absoluta como fin en si mismo que tiene su última manifestación el dejar de pensar y sentir por un objeto abstracto que no se podrá llegar, ya que necesariamente somos hijos de la mentira, una que puede construir y que nos anima a tomar decisiones hacia nuestro beneficio y que lucha con la idea de verdad.

 

 

 

Política y verdad.

 

¿La política y la verdad van por caminos opuestos o son compatibles?, creo que aunque existen varias dosis de mentira en el actual político, existen también formas de verdad, que se expresan en a persona, en una construcción de cierto equilibro de cierta guerra entre estás, pero que como bien se sabe, es la forma de construir ya que de la paz solamente se espera el nihilismo, la inmovilidad.

 

Política y verdad, van de caminos compatibles, esto por que necesita la primera de a segunda para saber en que limite puede o no mentir, hasta que punto se puede expresar cierto discurso, cierta política pública y hasta cierto comentario en la cámara de representantes.

Creo que las personas dicen con sinceridad las cosas, pero nunca con verdad, por lo que el valor verdad necesariamente va acompañado de un estándar a la hora de tomar alguna decisión importante de orden político.

 

Mentira y verdad.

 

Finalmente ¿Cuándo es conveniente en política ocultar la verdad y por consiguiente, mentir deliberadamente? Siempre es necesario mentir en política, ahora deliberadamente no es una variable que se pueda ver muy seguido a no ser que sea demasiado necesaria, en si los políticos o la clase política, engaña, oculta y hasta crea secretos, pero el mentir deliberadamente es una técnica demasiado arriesgada, por que se juega el desprestigio de la persona y el fin último de preservar el poder que se tiene.

 

Cuando es conveniente, cuando se realizan todas las partidas del juego necesarias para lograr crear un sistema estructurado de decisiones y se pueda desarrollas sin más algún recurso discursivo que en la práctica no detenga la aprobación, mantención o derogación del poder. 

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